Vertismed Paraguay | Niños activos y acompañados: Diagnóstico temprano de TDAH y tratamiento

Niños activos y acompañados: Diagnóstico temprano de TDAH y tratamiento

Niños activos y acompañados: Diagnóstico temprano de TDAH y tratamiento

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Recientemente, el 13 de Julio se conmemoró el Día del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, una de las afecciones neurobiológicas cuyo diagnóstico requiere de conocimientos acabados en desarrollo infantil. Las personas sin diagnóstico llevan un día a día dificultoso y se complica el desempeño armónico dentro de una vida con TDAH, por lo que resulta importante lograr la identificación temprana para acompañar de manera óptima desde la casa, el colegio y otros ambientes, el desarrollo y crecimiento del infante.

Al respecto, el Dr. Marco Casartelli, jefe del Departamento de Neurología del Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”, explica que es muy importante el diagnóstico temprano y se necesita para ello un conocimiento acabado del desarrollo infantil, experiencia clínica en los trastornos del desarrollo para conocer los diagnósticos diferenciales y un entendimiento acabado de los criterios diagnósticos del TDAH. En ciertas ocasiones es posible diagnosticar un TDAH a edades tempranas como 4 o 5 años; sin embargo, “es importante entender que hay muchos factores que influyen, como la crianza, si está o no escolarizado, la exposición a pantallas, el entorno donde vive, entre otros. Por ello es prudente considerar este diagnóstico recién luego de los 6 años de edad, cuando el niño se encuentra por varias horas realizando una actividad regular, y ya ha estado expuesto por 2 o más años a un ambiente escolar, donde las exigencias son mayores en los aprendizajes y el niño ya debió haber adquirido un nivel de desarrollo que le permita atender y seguir indicaciones de manera adecuada”. afirma el referente en neuropediatría.

Casartelli asevera que el TDAH se trata de manera multidisciplinaria, lo que necesariamente involucra un soporte psicopedagógico regular, además del abordaje cognitivo conductual donde deben de participar los padres y el niño, como así también adecuaciones escolares en caso de determinar que correspondan, y por supuesto el tratamiento farmacológico.

Sobre el aspecto farmacológico, el especialista en Neuropediatría menciona que “el tratamiento farmacológico con Metilfenidato aumenta los niveles de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina, en las terminaciones sinápticas de las neuronas de la corteza frontal. Esto produce una mejora de la atención y las funciones ejecutivas (que resumidamente son aquellas funciones que nos ayudan a organizarnos y ordenarnos frente a una tarea determinada)”.En las guías sobre el tratamiento de TDAH, en niños mayores de 5 años, de la Academia Americana de Pediatría de Estados Unidos, como el la NICE del Reino Unido, mencionan al Metilfenidato como primera línea de tratamiento farmacológico. Esta opinión se extiende por diferentes “Thinking Tanks” (grupos de expertos en TDAH) de diferentes partes del mundo, sobre la forma ideal del inicio la terapia en TDAH.

“El tratamiento farmacológico con Metilfenidato aumenta los niveles de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina, en las terminaciones sinápticas de las neuronas de la corteza frontal. Esto produce una mejora de la atención y las funciones ejecutivas (que resumidamente son aquellas funciones que nos ayudan a organizarnos y ordenarnos frente a una tarea determinada)”

La medicación debe iniciarse de manera lenta, monitorizando los posibles efectos colaterales como son alteración en el sueño, pérdida de apetito, y otros efectos como tics. Es importante entender que todos los efectos colaterales son leves y desaparecen al suspender la medicación, estando solo contraindicados en alteraciones del ritmo cardíaco, menciona Casartelli.

Refiriéndose a la dosis de la medicación, el profesional en neuropediatría explica que se puede subir de manera semanal, empezando con un 25 % de la dosis esperada, hasta encontrar la dosis óptima. “La dosis se puede suspender de manera brusca porque el metilfenidato no causa acostumbramiento y además, considerando su mecanismo de acción, su ausencia no provocaría alteraciones ni desbalances a nivel neuronal”, expresa el experto en neuropediatría.. La medicación es indicada según el peso del  paciente, teniendo un rango de seguridad muy amplio, habitualmente en niños puede ir entre 18 y 54 mg, o inclusive más, si el peso y la necesidad terapéutica lo demanden.

En cuanto a si se debe o no suspender el medicamento durante los recesos escolares, el Dr. Casartelli asevera que no es ideal. “Esto es porque el paciente sigue teniendo las mismas dificultades que presenta a nivel escolar en casa. Si se descontinua la terapia, no se pueden trabajar en aspectos importantes como la organización, el orden, la planificación (entre otras funciones); que son importantes para la vida diaria y en el futuro laboral”, refiere el Neuropediatra.

En caso de haberse suspendido la medicación por algún evento de manera brusca, el Dr. Casartelli asesora que se puede reiniciar sin dificultades, debido a que es muy segura y no tiene efectos diferentes a los observados cuando se administraba regularmente. No obstante, cabe recordar que el abordaje del TDAH es multidisciplinar, requiriendo acompañar al niño con tratamiento cognitivo conductual. En este aspecto, se debe incluir al ámbito familiar, soporte psicopedagógico y si se requiere, adecuaciones curriculares escolares.

“Los familiares deben de ser parte de las intervenciones terapéuticas. Se les puede dar estrategias de manejo conductual que pueden ayudarles a ellos y los niños a funcionar de manera más adecuada en la casa y en el colegio”, concluyó el médico Jefe del Departamento de Neurología Hospital Acosta Ñu.

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